Sensibilización

Acto solidario “Hablemos de retos educativos”

Dentro de la Semana Solidaria organizada por el  Banco Mediolanum, el jueves 18 de Octubre, se celebró un acto solidario a favor de Hesed Perú en el Círculo Alzireño de la ciudad de Alzira.

Este encuentro fue posible gracias a la iniciativa de Enrique Ferrer Úbeda, colaborador de Hesed desde sus inicios, muy sensibilizado por la educación de los niños y adolescentes de la Amazonía Peruana. Enrique organizó este acto con mucho entusiasmo, contagiándolo a sus compañeros de trabajo, amigos y familiares.

Cartel anunciador

A pesar de las dificultades climatológicas de ese día (estábamos en alerta naranja por lluvias intensas), Enrique siguió animando a la gente para que asistiera y lo consiguió, porque asistieron alrededor de 80 personas.

La presentación del acto corrió a cargo de Enrique Ferrer, seguido por la exposición de Hesed a cargo de Teresa Oliver (presidenta de Hesed). Seguidamente, Óscar González (Fundador de la Alianza Educativa, Director General “Escuelas de padres con talento” y premio Magisterio 2013) dio una conferencia: "la familia y escuela como motor del cambio educativo" y Jesús Marrodán (Inspector de educación) nos habló de "los agujeros negros del sistema educativo".

Lamentablemente, Carmen Pellicer, no pudo acudir por las  inclemencias climatológicas. Tras las intervenciones, hubo un interesante debate, moderado por Aureliano Lairón. Pudimos disfrutar  y aprender de los ponentes.

El acto concluyó  con una degustación de la cerveza artesanal La Socarrada de Xátiva.
La recaudación efectuada ascendió a 530 €, y se destinará al proyecto de “Techar el patio del Colegio Santa Catalina Mártir” de la ciudad de Requena (Perú).

Grupo de organizadores

Queremos agradecer al Banco Mediolanum en general, y a Enrique Ferrer Úbeda en particular por la organización de este acto solidario. Gracias a todos los asistentes, ponentes, moderador, la Socarrada, Falla la Gallera, Circulo Alzireño y Carla López.
Muchas  gracias por su solidaridad y generosidad!

Campaña Solidaridad compartir

Desde la selva peruana, quieren compartir con todos nosotros, algunas de las actividades de sensibilización que han realizado en estos meses.
Desde este medio queremos felicitarles, por las iniciativas y por la gran repercusión educativa, familiar y social.

Todos los años, la Conferencia Episcopal Peruana convoca a todas las Iglesias locales para realizar una Campaña de Solidaridad “Compartir” con los más necesitados. Cada año, la meta y el destino de las aportaciones se seleccionan según los problemas o situaciones que reclaman una especial necesidad. Este año, debido al fenómeno migratorio que se está produciendo en algunos países de América Central (Nicaragua) y del Sur (Venezuela), la Campaña ha dirigido su atención de manera preferente a los migrantes venezolanos. En grupos muy numerosos llegan hasta varios puntos de Perú (Puerto Maldonado, Piura, Trujillo, Lima, etc.)

71

La Campaña tiene como lema: “JUNTOS EN EL CAMINO DE LA ESPERANZA. DEMOS LA MANO”: “ERA EXTRANJERO Y ME RECIBISTE EN TU CASA” (Mt 25, 35).

En Requena, debido a las fiestas patronales (23 de agosto), hemos de retrasar las fechas de la Campaña. Pero es, podemos afirmarlo, una de las actividades especiales y a las que se dedica mucha atención y trabajo.

7_2

El comienzo de la campaña fue a principios de septiembre. Reunión con los directores de los Centros de Convenio, y se invitó a los de los otros Centros de Educación Secundaria. Explicamos el retraso y el motivo de convocar la reunión. Conscientes de no poder programar muchas actividades, pedimos sugerencias a los asistentes. Llegamos al acuerdo de que cada Institución Educativa organizara alguna actividad con este fin y que, además, realizáramos la Colecta pública por las calles (encargando a los alumnos de los Institutos Superiores) y solicitar colaboración a los alumnos en todos los centros (repartiendo las “latas” según se viera la necesidad)

7_3

El sábado día 22 de Septiembre, dos grupos de alumnos de los Institutos Superiores se reunieron, a las 7 de la mañana, en el Tecnológico. Allí se les explicó el sentido de lo que iban a realizar y cómo hacerlo. Oramos juntos y se repartieron los alumnos por grupos que recorrieron todas las calles de nuestra ciudad, solicitando la solidaridad de todos.

8_1

Fue una buena experiencia. Todos regresaron contentos y explicaron la buena acogida que tuvieron. La recaudación fue muy buena.

Durante la última semana, todos los Centros de Convenio y otros que se sumaron a la campaña (Casiana, La Salle, Cáritas), realizaron diversas actividades, en varios días: bingos, rifas, tómbolas, comidas, sesiones de cine… Especialmente el sábado, día 29, en la Calle Padre Nicolás Giner y en la Plaza San Francisco se instalaron varios puntos de encuentro para estas actividades.

8_2

Pensamos que ha sido una Campaña muy bien realizada y con el compromiso de muchas personas. Aunque todavía no se ha realizado el recuento final, estamos convencidos de que ha sido una buena aportación, muestra de la generosidad y del mucho esfuerzo de parte de muchos.

8-3

Gracias a todos. “Hay más alegría en dar que en recibir”, nos dice Jesús.

Fr. Juan Oliver

¡Escuchemos a los pobres!

El grupo de voluntarios samaritanos de la parroquia San Francisco de Contamana,  hemos organizado el encuentro de familias humildes y necesitadas, a las que apoyamos con los recursos que tenemos.

10-1

Resuena en nosotros las palabras del salmista, “él librará al pobre que clamaba, al afligido que no tenía protector; él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres” (Salmo 71). Los pobres fueron acudiendo al encuentro desde barrios alejados del centro en un día caluroso y sin vehículos por las calles por el día de paro que se estaba dando en nuestra ciudad, un paro total en las instituciones y comercios; estuvimos dudando el hacer el encuentro, pero la convocatoria estaba hecha de tiempo, esperamos y fueron llegando para sorpresa y admiración nuestra.

Les dimos la bienvenida y les explicamos la finalidad de este encuentro: la de escuchar y compartir, para aprender unos de otros. Llegaron unas treinta personas contando los niños, y del grupo de voluntarios samaritanos éramos ocho personas. Nos sentamos de forma que todos pudiéramos vernos las caras, nadie presidía, todos formamos una comunidad. Cantamos la canción color esperanza, los niños salieron a otro lugar con dos samaritanos. Nos quedamos el grupo de adultos para compartir, nos servimos de unas preguntas:

¿Qué reciben ustedes de los samaritanos de la parroquia?

Recibimos atención y somos visitados en nuestras casas para conocer mejor la realidad que vivimos. Recibimos alimentos semanal o quincenal, medicinas, ropa, útiles escolares, algunos recibieron “casas seguras, saludables y dignas”. Manifestaron sentirse agradecidos por lo que se recibe de forma gratuita.

¿Reciben ayuda de otras instituciones?

Todos manifestaron que no recibían ningún tipo de apoyo para parte de otras instituciones.

10-2

¿Qué es lo que más les duele de la realidad o situación en que viven?

Se hizo un silencio, la respuesta era muy personal, había que abrir el corazón y expresar el dolor, no fue fácil, pero cuando alguien del grupo se lanzó a compartir su dolor, uno a uno, fueron narrando sus situaciones y sus dolores. Fueron testimonios en vivo, donde la voz se les quebró y saltaron las lágrimas, también los que estuvimos allí presentes nos conmocionaron y palpamos en la carne de los pobres su propio dolor de impotencia para sacar adelante a su familia, de inutilidad por la enfermedad, de tristeza ante la realidad de no saber qué comerán ese día, de falta de trabajo, de abandono de su marido o mujer… Testimonios que nos tocaron el corazón y nos dieron fuerza para seguir adelante con el ejercicio de las obras de misericordia.

Después de escuchar a estor hermanos nuestros, tampoco era fácil tomar la palabra, fuimos invitados a hablar y se escucharon palabras de agradecimiento por narrarnos sus historias, de ánimo y valentía por la lucha de cada día por salir adelante y no rendirse; y, decirles de corazón que “no están solos, ahí estamos nosotros”.

Había en el grupo un señor anciano y jorobado, vino de un barrio muy lejos caminando, nos lanzó este hermoso mensaje “tienen un tesoro en el cielo”, lo dijo con una sonrisa en sus labios que no se nos podrá olvidar.

Fr. José Luis Colll