Crónicas del Vicariato

Viaje al Tapiche

Hacía casi dos años que ningún religioso viajaba por este distrito del Alto Tapiche, a pesar de algunos intentos y no pocas buenas intenciones. Esta ocasión se presentó al comunicarnos el animador de Santa Elena que el día 20 de julio se celebraba en Santa Elena, capital del distrito de Alto Tapiche el 71 aniversario de su creación. Y, a pesar de algunas dificultades, nos preparamos para realizar el viaje.

El miércoles 19 de Julio, antes de amanecer, emprendimos la marcha. La tarde antes llegó a Requena el Hno. Antonio, para poder atender esta parroquia de Requena. Un cambio brusco de temperatura nos sorprendió el día 18. Los termómetros bajaron hasta los 16 grados -en estas tierras, mucho frío- y, por si algo faltaba, los toldos del deslizador tenían roturas muy grandes, tanto que casi era un viaje sin protección al menos lateral.

Foto de familia tras el bautizo de los hijos menores

Con apenas unos claros, comenzamos la travesía por este bello río, que sube hasta regiones fronteras con Brasil. Fuimos pasando los primeros pueblecitos: San Vicente, Yarina, Belén de Urco…, y las Boca del Alemán, Boca de Curinga o río Blanco, Boca de Iberia…; mientras vamos pasando otros caseríos: Galicia, San Salvador, Nueva Esperanza, Nuevo Progreso, Avanzada Progreso, San Pedro, Puerto Ángel, Palmeras, Morales, Canchalagua y, nuestro destino, Santa Elena. Fueron siete horas de surcada, sin apenas parar más que cinco minutos. El frío seguía siendo crudo, nos iba entrando bien adentro del cuerpo; la cubierta de nuestro bote no nos protegía demasiado.

Al llegar a Santa Elena, nos encontramos como algunos miembros de la comunidad, siendo recibidos por ellos. Pasamos a la casa misión y recibimos algunas instrucciones que nos harían bien. Pronto nos llevaron a un almuerzo en casa del animador (Tedy Putapaña). La visita no duraría muchos días, así que: a organizarse. Lo primero será el visitar a la gente, tanta gente presente en Santa Elena con motivo del aniversario; venidos de tantos pueblos cercanos. Muchos acompañando a sus equipos de fútbol, que estaban compitiendo en el campeonato del aniversario. Buen momento para saludar a muchas personas de diferentes pueblos.

Jugando con tortugas

A media tarde nos reunimos con las familias que solicitaron el bautismo. Un grupo bastante numeroso. Corrección de datos y hablar brevemente del significado del sacramento. No había tiempo para mucho. A las 19 horas comenzamos la celebración de la Eucaristía y del Bautismo. La capilla estaba llena de fieles; la participación y el respeto en todo momento fueron características. No obstante el ambiente festivo que reinaba en el exterior, en la plaza.

Fue un bello encuentro con esta comunidad que, a pesar de tanta pobreza, sigue caminando y animándose a seguir los pasos del Señor. Animamos a todos a cuidar la semilla que ha sido sembrada en nuestros corazones, en nuestra vida; y, más que nada, cuidar de los pequeños para que tengan lo suficiente para hacerla germinar y fructificar. El testimonio de los padres y de los adultos en general es fundamental.

El río Tapiche en el momento que su caudal está muy reducido.

Después de la celebración, el animador nos invitó a cenar en su casa. Y… pronto a descansar, lo que se pudiera. Seguía el temporal de frío.

El día 20 fue la jornada central de estas fiestas de aniversario. La programación era la siguiente: a las 8 de la mañana, concentración, celebración del izamiento de las banderas, los himnos oficiales y desfile de los grupos escolares presentes. Como responsable de esta Iglesia, fui invitado al palco de autoridades y a dirigir la oración de acción de gracias. Estaban presentes, presidiendo, el Alcalde y su grupo de concejales, además de otros cargos civiles, policiales y educativos de este distrito.

Participaron varias instituciones cercanas a Santa Elena. También una formación deportiva de Huacrachiro (Puinahua) venida para participar como invitada en el campeonato de fútbol y en el partido estrella (que, por cierto, no terminó debido a problemas de arbitraje).

El desfile siempre es muestra de patriotismo y se vive con mucha seriedad. Después del desfile, la sesión solemne en el salón municipal. El Alcalde habló de la labor realizada, de las dificultades de estos tiempos y del empeño en seguir trabajando por esta tierra hermosa, próspera y con mucho futuro. Informó que los pagos de algunos proyectos sociales se harán en esta capital de distrito, sin necesidad de trasladarse ya a Requena. Evidentemente, una mejora importante si se tienen en cuenta las dificultades del viaje hasta Requena y otros inconvenientes que son frecuentes.

El Secretario de la Municipalidad dio lectura a una breve reseña histórica de Santa Elena y la ley por la que este y otros distritos fueron creados por el gobierno central. Ofrezco el texto de la intervención.

Desfile durante las fiestas de aniversario

Reseña histórica de Santa Elena

“Santa Elena es reconocida como capital del distrito de Alto Tapiche desde la creación oficial de este distrito el 20 de julio de 1946, a través de la ley N° 10633.

Los primeros pobladores que llegaron a instalarse en los territorios, que se conocen actualmente como Santa Elena (ocupados ancestralmente por la comunidad nativa Capanahuas), procedían de distintos lugares del nororiente peruano, especialmente del Departamento de San Martín, de Iquitos y de otras comunidades de la provincia de Requena, quienes llegaron atraídos por la "Fiebre del Caucho" desde los primeros años del siglo pasado. Uno de ellos fue Valeriano Criollo Márquez, el primer poblador, quien llegó con su familia atraído por el caucho, pero también por las buenas posibilidades para la caza y la pesca, especialmente del paiche.

La explotación del caucho y luego de la madera marcaron el devenir histórico y económico del distrito de Alto Tapiche y cuya capital vendría a ser Santa Elena.

Actualmente, los recursos maderables han disminuido considerablemente debido a la tala indiscriminada y a la muy poca conciencia de la importancia de la reforestación para recuperar el equilibrio del ecosistema de los bosques y que generaría beneficios económicos a los pobladores. Por el contrario, la tala de los bosques también ha cortado la cadena de reproducción de muchos animales de monte, marcando su notoria escasez o incluso su desaparición de las inmediaciones de Santa Elena.”

Después de la sesión solemne, hubo un brindis. Seguidamente se reanudaron los torneos deportivos y otras actividades cívico culturales.

Bautizos en un poblado llamado Morales

Nosotros nos fuimos preparando para viajar a Morales Bermúdez, pueblo muy cercano a Santa Elena, que cuenta con unas sesenta familias, colegio de Inicial y de Primaria. Aunque gran parte de la población estaba en las fiestas de Santa Elena, un grupo todavía numeroso participó en la celebración del bautismo de diez niños. El animador Pedro había preparado las cosas y reunido a la población. La capilla, una casita humilde y sin terminar, nos servía para dar gracias a Dios que se hace presente en nuestra historia, en los lugares más apartado, lejos de los ruidos mundanales, y en las personas más humildes.

En Morales se está desarrollando un proyecto interesante: dotar de agua corriente a todas las casas y construcción de un local en cada casa para la higiene de las personas, con un tanque que recibirá el agua de una perforación se hará en la parte alta del pueblo, hacia el interior. Que los buenos propósitos consigan su finalidad y que todos colabores para que esta obra dure y mejore la calidad de vida de los habitantes.

Después de la celebración, regresamos a Santa Elena y fuimos testigos del adorno de las calles principales, visitadas por las autoridades. La música regional, las pinturas, los adornos, los platos regionales…,  manifestaban la alegría de todos por la celebración del aniversario.

Otros temas surgieron durante estos días. Muchas observaciones acerca de la vida en estos lugares. No es fácil poder mirar el futuro con esperanza y ver una tierra con jóvenes preparados que se esfuercen por su progreso y por el respeto a esta naturaleza, bella y, a la vez, hostil.

Quedaba una actividad importante, la fiesta popular. Nosotros nos preparamos para poder dormir siquiera unas horas. El viernes 21 de Julio partimos hacia Requena. Eran las 5’30 de la mañana. Viajando de nuevo. Con frío. El agua del río se evaporaba, el contraste del frío y el calor. Nosotros nos resguardamos lo que pudimos. Como al venir. Durante mucha parte del trayecto disfrutamos de los animales que aparecían: las garzas y otros pájaros zancudos, los bufeos (delfines), los lagartos y hasta vacas marinas y más animales de río. Sólo hicimos una parada, en un poblado llamado Galicia.  Llegamos a Requena. Eran las 12 del mediodía.